La labor de Cáritas Parroquial es el reflejo vivo del amor cristiano en acción. Siguiendo el mandato de Jesús de servir a los más necesitados, Cáritas se convierte en un puente de esperanza para quienes atraviesan momentos de dificultad.
Cada gesto de ayuda, cada alimento compartido, cada palabra de aliento es una manifestación del Evangelio hecho vida. No solo se trata de asistencia material, sino de acompañamiento, escucha y dignidad, recordando que en cada persona que sufre está el rostro de Cristo.
Cáritas es el corazón solidario de la Iglesia, un espacio donde la compasión se transforma en acción concreta, donde la comunidad se une para construir un mundo más justo y fraterno. Su labor incansable nos recuerda que la fe sin obras está vacía, y que amar al prójimo es el camino más auténtico para vivir el mensaje de Jesús.
Que el Espíritu Santo siga guiando a todos los voluntarios y benefactores de Cáritas, para que, con generosidad y entrega, continúen sembrando esperanza en cada corazón.
Papa
Obispo
Párroco