Este año, los más pequeños de nuestra parroquia, han vivido de una manera especial el tiempo de Cuaresma, que nos lleva hasta la Pascua. Junto con las catequesis, los vía crucis y la celebración de la Eucaristía, han participado en dos encuentros pensados para ellos. Así, comenzábamos la Cuaresma con unos talleres de cocina, que terminaron con la preparación de la ceniza que recibimos en nuestras cabezas. Y como preparación a la gran fiesta de Pascua, el sábado santo por la mañana, tuvieron una convivencia en la iglesia de la Estación, donde prepararon el huevo y la luz de Pascua, un sepulcro vacío para chuparse los dedos, y una pancarta que llevaron en la procesión del domingo, con la mejor de todas las noticias: Jesús ha resucitado.